Perfil de un dirigente antioqueño

Fernando Uribe Senior fue una figura prominente en la vida pública de Medellín. Entre 1974 y 1975 se desempeñó como alcalde de la ciudad, y acumuló además de popularidad, una trayectoria en múltiples espacios: fue presidente de los clubes Unión y Campestre, director del periódico liberal "El Diario", tesorero del Partido Liberal y miembro de la junta directiva de Suramericana. Además, durante los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, ejerció como director del evento, demostrando su capacidad de gestión en escenarios de alto perfil.

Foto: Recorte diario El Tiempo 26 de febrero 1980 Pag 6A

La dirección de la Aerocivil: Un cargo en tiempos de expansión narco

El 9 de enero de 1980, Uribe Senior asumió como director de la Aeronáutica Civil, reemplazando a Guillermo Gaviria Echeverry —dueño de Colanta y padre de Aníbal Gaviria—, quien se había retirado dos meses antes.

Desde el primer día, Uribe Senior se caracterizó por combatir y reprimir los aeropuertos clandestinos dedicados al tráfico de droga. Esta postura frontal lo puso en la mira de actores poderosos que veían amenazada su logística aérea para el envío de cocaína hacia Estados Unidos.

El crimen en El Poblado

La noche del 24 de febrero de 1980, cuando tenía apenas 40 años, Fernando Uribe Senior fue asesinado en el sector de El Poblado, en Medellín. Cuatro encapuchados, desplazándose en dos motocicletas en marcha, dispararon contra él. Fue trasladado de urgencia a la clínica "Soma", donde, según el parte médico, llegó sin vida. Los disparos penetraron su tórax y lesionaron la arteria pulmonar, causándole la muerte de manera inmediata.

El comandante de la Policía de Antioquia, el coronel Héctor Valderrama, inició la investigación en conjunto con el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Desde el primer momento, el caso generó especulaciones en la opinión pública.

La estrategia mediática: Desviar la atención del narcotráfico

El 1 de marzo, los medios de comunicación comenzaron a especular y, según análisis posteriores, intentaron desviar la atención sobre los responsables reales del hecho. Una de las primeras hipótesis señalaba a un mecánico aeroportuario vinculado a las mafias que saqueaban equipajes y bodegas, quien habría sido despedido por Uribe Senior.

El diario El Tiempo concluyó que las medidas adoptadas por el director para erradicar las bandas de saqueadores de los aeropuertos podrían haber motivado el crimen. Estas mafias sustraían cada día enormes cargamentos de mercancía, como electrodomésticos, que llegaban desde Panamá, Miami, Cúcuta y Barranquilla. Operaban inicialmente en los puertos marítimos y trasladaron su operación a las terminales aéreas debido a los volúmenes de carga que allí se movilizaban.

Uribe Senior había cambiado la seguridad y algunos procedimientos logísticos en los aeropuertos de Bogota y Medellin, lo que permitió sorprender a algunos operarios saqueando aviones en horas de la noche, entre ellos un mecánico que fue despedido dos semanas antes del asesinato. Esta versión buscaba presentar el crimen como una retaliación laboral, alejando el foco de investigaciones más profundas.

Otras hipótesis mediáticas para confundir el panorama

También intentaron poner sobre la mesa otra hipótesis que alejara a la opinión pública y a la investigación judicial de los narcotraficantes: decían que el control de los aeropuertos era un ejercicio de la Fuerza Aérea y no de la Aerocivil, lo cual es impreciso. Incluso llegaron a sugerir que los responsables estaban en Cali o en Barranquilla, desplazando geográficamente la investigación.

Caracol Radio dio como hipótesis que el hecho fue consecuencia de una venganza en la Costa Atlántica, como retaliación por sus labores como inspector de aduanas de Barranquilla. Estos señalamientos fueron desmentidos no solo por la familia, sino porque era claro que se trataba de las labores adelantadas por Fernando Uribe en contra de las pistas clandestinas al servicio del narcotráfico.

Los nombres de los sicarios y el cierre del caso

Para el mes de abril, la investigación ya contaba con los nombres de los responsables materiales: Manuel Castrillón Hoyos y Gustavo Sánchez Sánchez, dos sicarios que rondaban los 22 años y fueron contratados para cometer el asesinato por el pago de un millón de pesos.

Finalmente, en octubre, se conoció que los asesinos fueron ajusticiados por la misma persona que los contrató, en el momento en que fueron a cobrar el dinero por el crimen cometido (el millón de pesos). Con el asesinato de los sicarios, se dio por "aclarado" y cerrado el caso, sin que jamás se conociera al autor intelectual del homicidio de Fernando Uribe Senior.

Recorte El Tiempo. 07 de octubre de 1980 Pag. Ultima B

La sucesión: Álvaro Uribe al frente de la Aerocivil

Con la muerte de Uribe Senior, se nombró a Álvaro Uribe Vélez como nuevo director de la Aeronáutica Civil. Su llegada al cargo, en medio de la controversia por el asesinato de su padre, marcaría el inicio de una etapa de transformaciones en la entidad, pero también de nuevas preguntas sobre la relación entre el Estado y las estructuras del narcotráfico que operaban en la aviación civil.