La expansión de Escobar y la permisividad estatal (1975-1976)

Para 1975, Pablo Escobar ya había desarrollado su operación de tráfico de cocaína, planeando rutas hacia Panamá para luego llevar la mercancía ilegal a los Estados Unidos. Para ello, adquirió cerca de 15 aviones y 6 helicópteros. Aunque la operación se dirigía desde la Hacienda Nápoles, se tornaba necesario empezar a usar herramientas estatales como los aeropuertos y el uso de licencias aeronáuticas.

Al comprar jueces en 1976 para recobrar la libertad, a Escobar no le fue difícil ejercer influencia en medianos niveles de la sociedad colombiana para fortalecer su reciente pero próspero negocio. Ese año fue crucial: la ONU señaló por primera vez a Colombia como fuente importante de abastecimiento de estupefacientes ilegales para Estados Unidos. El gobierno de Alfonso López Michelsen, además de la indignación y de la retórica, hizo pocos esfuerzos por organizar un serio bloque de freno al tráfico de estupefacientes hacia el exterior.

El tráfico aéreo, sus rutas, licencias y administración aeroportuaria estaba, como lo es hoy, a cargo del Departamento de Aeronáutica Civil. En estos agitados tiempos, el ministro de Obras Públicas era el cuestionado Humberto Salcedo Collante. No solo era cuestionado por su sesgado interés de adelantar obras solamente en la región caribe, sino porque la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes lo encontró responsable de vicios de contratación, nepotismo, entre otros asuntos. El caso fue investigado por el entonces representante, Horacio Serpa.

La jerarquía política y la "figura invisible"

Además de lo anterior, Salcedo Collante era el responsable de la Aerocivil, entidad en la que el gobierno puso a Carlos Sanz de Santamaría, un político influyente que desfiló previamente por varios ministerios. Sanz de Santamaría era, además, ascendente del compañero de mesa de Trabajo de Julio Sánchez Cristo, el mismísimo Alberto Casas Sanz de Santamaría. Esto daba todo un ambiente de lo que significaba la asignación de puestos que hasta hoy resulta normal.

Sin embargo, para el naciente negocio del narcotráfico, muchas veces es importante evitar el uso de altos o medios mandos; quizá muchos reflectores y muchos ojos puestos hacen inviable la filtración de los negocios turbios. A veces es necesario una figura que con naturalidad no vea, no oiga y no hable. De esta manera se evitan explicaciones y se liberan culpas.

En ese sentido, el negocio no podía contar con personajes como Salcedo Collante o Sanz de Santamaría, quizá porque eran lo suficientemente preparados para advertir cualquier anormalidad jurídica y porque su abolengo les permitía gozar de cualquier cargo y estilo de vida que quisieran tener. La pieza clave resultó ser la dirección del mismísimo aeropuerto El Dorado en Bogotá.

Consuelo de la Torre: Perfil de una administradora clave

A la administración de El Dorado llegó en mayo de 1976 una bogotana de familia prestigiosa y de un prominente abolengo: Consuelo de la Torre. Era hija del Gerente General de la Caja de Crédito Agrario y su familia gozaba de ser una de las más importantes de la sociedad bogotana, invitados constantemente a celebraciones ofrecidas por embajadores, políticos y otras poderosas familias. Obviamente participaba en torneos de tenis en 1954 y acciones benéficas.

Consuelo de la Torre y Julio Iglesias. Foto: El Tiempo
En 1957 contrae matrimonio con el capitán Ricardo Herrera. Ella fue Jefe de Relaciones Públicas de CAJANAL, también Jefe de Relaciones Públicas de Ponqué RAMO. En 1966 hizo parte de la Academia de Danzas Españolas del Club Colombo Europeo, con algunos pasos por el modelaje y la televisión. Enviuda en 1968, luego de que su esposo sufriera un accidente aéreo en el aeropuerto de Guaymaral a bordo de un avión de la policía. Dos años después de ese suceso trabajó en la Embajada de los Estados Unidos en un programa llamado "Sindicalismo 1970".

Operaciones en El Dorado: Entre la administración y la droga

Consuelo de la Torre inició en mayo de 1976 su trabajo como administradora del aeropuerto. Manejaba el personal de aseo, estado de las pistas, seguridad aérea, bomberos, sonido de los parlantes, atención al público, permisos a vendedores ambulantes, permisos de aterrizaje y mantenimiento.

Su rol era crítico en el flujo de mercancías: debía estar presente cuando se incautaba droga o contrabando. Los remitía a la comisaría de Fontibón, donde las pruebas desaparecían. Su jefe inmediato era Gustavo Sarmiento (jefe de la sección administración) y Guillermo Arboleda (jefe división aeropuertos AA); el director de la AA era Carlos Sanz de Santamaría.

En esos días el tráfico de estupefacientes se realizaba a través del aeropuerto. Un ejemplo fue la incautación de 3.200 gramos, no por acción policiaca de investigación de aduanas (a cargo del Mayor Hernán Villamizar), sino porque el cargamento fue enviado a París en bolsas plásticas dentro de sobres de manila a un ciudadano francés que nunca reclamó el envío.

Pese a esto, De la Torre daba entrevistas para realizar publirreportajes que terminaban alabando el hecho de ser una de las mujeres más emblemáticas por ser la administradora del aeropuerto El Dorado con 600 personas a cargo, ofreciendo agasajos en la sala VIP de la terminal aérea, por un almuerzo como el dado por motivo del matrimonio de Germán Castro Caycedo y Gloria Moreno.

1982: La llegada de Uribe Vélez y el cambio de funciones

Empezó como administradora del Aeropuerto El Dorado en 1976, pero Álvaro Uribe Vélez trata de removerla del cargo en 1982. Pasa a ser la jefe de la Oficina de Servicios Aeronáuticos a los Usuarios, adscrita a la Jefatura de Planeación del Aeropuerto El Dorado, y nombran a Carlos Augusto Ureña Navarro como administrador.

Álvaro Uribe Vélez como director de la Aerocivil en la imposición de una placa en El Dorado. Foto: El Tiempo 08 diciembre 1980 Pag 4E
Mediante la Resolución 283 del 19 de enero de 1982, Consuelo De La Torre fue nombrada Profesional Universitario 3020-06, dependiente de la Oficina de Planeación del Departamento Administrativo de Aeronáutica Civil, cuya dirección general estaba a cargo de Álvaro Uribe Vélez. Esto ocurrió tras su solicitud de cambiar de funciones, debido a que no le era posible cumplir con las órdenes de cuatro dependencias diferentes. En este cargo, se encargó de funciones de Jefe de Grupo de Servicios Aeronáuticos.

La investigación disciplinaria y la falsificación de títulos

En ese mismo año, se le abrió a De La Torre una investigación disciplinaria donde la funcionaria alega sentirse perseguida por el nuevo Director del Departamento Administrativo de Aeronáutica Civil, el Dr. Juan Guillermo Penagos Estrada (quien fue director de la Aerocivil entre los años 1982 y 1987). A raíz de sus quejas, la Procuraduría inició una investigación disciplinaria en su contra.

De La Torre envió una carta al Presidente de la República en la que exponía la persecución y solicitaba que se cesara esta situación y se respetaran las funciones que le correspondían.

El 24 de marzo de 1982, la Procuraduría Tercera Regional de Bogotá comenzó a investigar a De La Torre tras recibir su denuncia y las manifestaciones de Juan Guillermo Penagos Estrada. La causa principal de la investigación fue que la demandante había afirmado en su hoja de vida, presentada en 1976, que era economista de las Universidades Jorge Tadeo Lozano y Javeriana, cuando en realidad no lo era. Esto se consideró un posible incumplimiento de los requisitos para ocupar el cargo.

Consuelo de La Torre (izq) en una fiesta ofrecida en su casa con personalidades del país. Foto: El Tiempo 04 de diciembre 1982 Pag 5D
La Procuraduría emitió un pliego de cargos contra Consuelo De La Torre, en el que se le acusaba de haber falsificado su formación académica al declarar que era economista de universidades que nunca había cursado. La acusación fue vinculada a su incumplimiento de la obligación de acreditar la documentación necesaria (como el acta de grado) solicitada por el Jefe de Personal de Aerocivil en noviembre de 1982.

Durante este período, De La Torre no cumplió con la solicitud de presentar la documentación que acreditara su título de economista, lo cual formó la base de la sanción disciplinaria. A pesar de solicitar una prórroga en 1983 debido a que los centros de educación estaban en vacaciones, la investigación evidenció que no había realizado estudios en las universidades mencionadas en su hoja de vida.

El desenlace judicial

Este conjunto de hechos ocurridos entre marzo de 1980 y agosto de 1982 fue crucial en el proceso legal que culminó con la resolución de destitución de Consuelo De La Torre en 1984. Sin embargo, el proceso fue declarado nulo posteriormente debido a la prescripción de la acción disciplinaria, dejando el caso cerrado sin mayores consecuencias penales a pesar de los hallazgos sobre sus credenciales académicas y su permanencia en el cargo durante la crítica expansión del narcotráfico en Colombia.