Formación y primeros cargos: De Medellín a Nueva York

Iván Duque Escobar estudió derecho y, de inmediato, pasó a ser gerente de las Empresas Varias de Medellín, la empresa pública de Medellín que se encarga de la prestación del servicio público de aseo y gestión de residuos. En 1967, fue nombrado como auditor de la Organización de las Naciones Unidas (designado por la Contraloría General bajo la recomendación del presidente Lleras Restrepo) para viajar a Nueva York para integrar un mecanismo de supervisión financiera internacional creado en 1946: el Board of Auditors (Junta de Auditores Externos). 

Cada auditor representaba a un Estado miembro, en el contexto de la Guerra Fría, la ONU canalizaba recursos hacia América Latina para contrarrestar influencias ideológicas; auditar esos fondos tenía implicaciones políticas. Por otra parte, era clave dentro de la formación de élites técnicas, Duque Escobar tenía un perfil idóneo para "importar" experiencia en control fiscal y aplicarla luego en entidades públicas nacionales.

Gerente del Acueducto de Bogotá: El Tarifazo

En 1977, siendo gerente del Acueducto de Bogotá (EAAB), Duque Escobar implementó un brusco ajuste a las tarifas del agua para los bogotanos. Su argumento: la ciudadanía "despilfarraba el recurso" y las tarifas debían castigar los altos consumos.

Aunque se mostró benevolente al indicar que el incremento del 25% no lo haría "de una tacada", sino progresivamente en 24 meses, esta decisión contravenía una vigencia que establecía que el aumento debía hacerse al 1% por única vez, como sucedía con la tarifa de la energía eléctrica.

Duque Escobar defendió la medida argumentando que el costo del agua en Bogotá era de los más baratos de Latinoamérica y de las de mejor calidad, y por esa razón debía subirse el precio. Sin embargo, el incremento llegó en un momento crítico: las quejas por la mala lectura de contadores y la pésima atención al usuario se sumaban semana a semana en barrios populares como Kennedy, Soacha y Bosa.

Fútbol, lobby empresarial y beneficios tributarios

Desde mediados de los años 70, Duque Escobar hacía parte de la dirigencia de un ambiente que se supone que no es político, pero que en la práctica sí lo es: la División Mayor del Fútbol Colombiano (DIMAYOR). Hizo parte de su tribunal disciplinario y, posteriormente, intentó llegar a la presidencia de la entidad pero no obtuvo los votos suficientes de los equipos de primera división.

Paralelamente, ejerció como presidente de la Sociedad Fabricante de Automotores SA (SOFASA), empresa que fabricaba automóviles como el Renault 4, el Renault 6 y el Renault 12. En ejercicio de ese cargo, logró hacer lobby con sus amigos del gobierno para obtener beneficios tributarios para la multinacional.

Gracias a las conexiones que tenía en el seno del partido liberal le resultó sencillo a través de la comisión octava de la Cámara de Representantes a finales de 1978, lograr la eliminación del impuesto a las ventas de estos vehículos. En el Congreso tuvo el espacio donde, bajo el discurso de "abaratar" un elemento importante de trabajo para las clases media y de escasos recursos ofrecio un convincente discurso.

1978: Crisis en el Acueducto y una tragedia evitable

Un año más tarde, en 1978, saltó a la vista la pobre gestión al frente de la EAAB. Ante la planificación de un racionamiento de agua, los habitantes decidieron abastecerse del líquido de manera preventiva, provocando una saturación en un tubo madre que terminó en la explosion del tubo a la altura de la Autopista Norte.

Por el lugar del incidente transitaba una familia, quienes fallecieron en el hecho. La tubería involucrada era un tubo principal que venía de la planta de Tibitó. El estallido dejó a gran parte de la ciudad sin suministro del líquido, evidenciando las fallas estructurales y de planificación bajo su administración.

1980: ICT y la oposición al Mundial de Fútbol

En 1980, fue director del Instituto de Crédito Territorial (ICT) y se convirtió en una de las voces que se alzó en contra de la realización del Mundial de Fútbol de la FIFA 1986 en Colombia.

Duque Escobar argumentó que el país se endeudaría sin satisfacer necesidades urgentes como la vivienda. En ese año, Colombia tenía un déficit de 700.000 viviendas, y era difícil justificar la inversión en capacidad hotelera y de instalaciones deportivas que estarían vacías después del mundial.

"Este es un criterio muy personal que en un futuro me dará o no la razón", declaró en su momento. Finalmente, no se le dio la razón porque Colombia no realizó el mundial ni combatió el déficit en vivienda, dejando la reflexión en un punto muerto.

1981-1982: Gobernación de Antioquia en tiempos de violencia

Entre 1981 y 1982, Iván Duque Escobar fue Gobernador de Antioquia. En ese periodo, Álvaro Uribe Vélez se desempeñó como Director de la Aeronáutica Civil. Ambos nombrados por el presidente Julio César Turbay Ayala.

Fue una época en la que Medellín alcanzó niveles de violencia que la llevaron a ser catalogada como la ciudad más peligrosa de Colombia. Además, los indígenas Katío fueron desplazados de sus resguardos en los municipios de Andes y Jardín, un hecho poco visibilizado en su momento.

Durante este periodo, su hermano Alejandro Duque Escobar alcanzó una curul en la Cámara de Representantes, consolidando la influencia política de la familia.

1983-1984: Banco Popular y el retorno a SOFASA desde el Ministerio

A finales de 1983, fue nombrado presidente del Banco Popular. Un año después, en 1984, se convirtió en Ministro de Desarrollo Económico durante el gobierno de Belisario Betancur.

En ese cargo, realizó un ajuste (aumento) en los precios de los automóviles, específicamente a los producidos por SOFASA, empresa de la que había sido presidente años atrás. La decisión reavivó cuestionamientos sobre conflictos de interés entre su gestión pública y su trayectoria en el sector privado.

Febrero de 1985: El salto a Minas y Energía y la tragedia de Armero

En febrero de 1985, Iván Duque Escobar dejó el Ministerio de Desarrollo para convertirse en Ministro de Minas y Energía. Seis meses después, enfrentaría la decisión más grave de su carrera pública.

En noviembre de 1985, vulcanólogos alemanes le advirtieron que debía ordenar la evacuación inmediata de Armero debido a la inminente erupción del Volcán Nevado del Ruiz. Duque Escobar los tildó de alarmistas y no tomó medidas preventivas.

El 13 de noviembre de 1985, el volcán entró en erupción. La falta de evacuación oportuna dejó como saldo 30.000 muertos, convirtiendo a Armero en una de las tragedias naturales más devastadoras de la historia de Colombia y dejando una pregunta que aún resuena: ¿Cuántas vidas se hubieran salvado si las advertencias técnicas hubieran sido escuchadas?