La captura de 1990 y las llamadas a Escobar

El primer capítulo de esta historia se remonta al 12 de mayo de 1990. En esa fecha, Jaime Alberto Uribe fue encarcelado por la IV Brigada del Ejército, amparado en el estatuto antiterrorista. La captura no fue aislada; se realizó junto a otras nueve personas, entre ellas la entonces concejala de Envigado, Bertha Inés Mejía de Serna, y Guido Parra.

Según los registros de la época, la defensa de Parra argumentó ante el juez que la detención respondía a un "ejercicio político", ocurrida en el contexto del fallido diálogo entre el Gobierno y el grupo de Los Extraditables. Sin embargo, el punto más álgido de este proceso fue el hallazgo de registros de llamadas desde un teléfono móvil ubicado en el vehículo de Uribe Vélez hacia Pablo Escobar Gaviria.

Reacción del entonces Senador Alvaro Uribe 

Sobre el hecho que nunca fue profundizado en una investigación judicial concluyente en ese momento, fue reconocido por el entonces parlamentario Alvaro Uribe, hermano de Jaime Alberto, quien ha manifestado que "No me hice elegir senador para reclamar la inmunidad. Por mi investidura de senador tengo que dar ejemplo en materia de acatamiento de la Constitución y de las leyes. No pido tratamiento excepcional para mí ni para mi familia pero tengo confianza en mi hermano. Es un hombre de una vida elemental y honrda. Aspiro a que se haga justicia. A mi juicio con el se está comentiendo una equivocación". Dijo además que su hermano era un agrónomo independiente y que se le investiga por el uso que le da al teléfono móvil de su vehículo declaró al diario El Tiempo el 23 de mayo de 1990.

Testimonios en Justicia y Paz: El vínculo paramilitar

Años más tarde, la verdad judicial emergió a través de los testimonios de desmovilizados en el proceso de Justicia y Paz. El 17 de marzo de 2011, John Fredy Rendón Herrera, alias 'El Alemán', declaró ante un magistrado: "Los hermanos del expresidente Uribe no son hijos de la Madre Teresa".

Rendón aseguró que Raúl Emilio Hasbún Mendoza, alias 'Pedro Bonito', podría confirmar que Jaime Alberto Uribe lo presentó con Vicente Castaño, uno de los máximos comandantes de las AUC, en una residencia del barrio El Poblado en Medellín.

En abril del mismo año, Hasbún ratificó lo dicho por 'El Alemán'. En su declaración, identificó a Jaime Uribe Vélez como 'El Pecoso', describiéndolo como "un hombre cercano a las estructuras paramilitares y amigo personal de Vicente Castaño Gil". Hasbún detalló que fue presentado por un intermediario conocido como 'El Profe' entre 1994 y 1995, y recordó que muchos comandantes de las autodefensas lo conocían bajo ese apodo, presentándolo como "el hermano del futuro gobernador de Antioquia".

La conexión con el Cartel de Medellín y los Pepes

La red de relaciones de Jaime Alberto Uribe no se limitaría al paramilitarismo. Diego Fernando Murillo Bejarano, alias 'Don Berna', aportó otro testimonio clave. Según su versión, 'El Pecoso' era muy cercano a Pablo Escobar.

Don Berna reveló un episodio crítico ocurrido entre 1992 y 1993, durante la persecución desatada por Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar) contra el capo. En ese contexto, Jaime Uribe Vélez fue declarado objetivo militar. El excomandante paramilitar aseguró que Uribe solo se salvó gracias a la intercesión de su cuñado, el narcotraficante Francisco 'Don Pacho' Cifuentes Villa.

Las acusaciones en su contra incluyeron cargos por "prestar auxilio a actividades narcoterroristas y ayudar a ocultar a esos delincuentes".

Un historial familiar extendido

Las controversias legales parecen trascender la figura de Jaime Alberto. Años después de estos sucesos, su esposa e hija enfrentaron cargos en los Estados Unidos por presuntos nexos con Joaquín 'El Chapo' Guzmán, lo que mantiene a la familia en el foco de la atención judicial internacional.

Estos testimonios y registros históricos continúan siendo materia de debate en la opinión pública colombiana, planteando interrogantes sobre la influencia de las redes de poder en la política nacional de las últimas décadas.